¿Es un estudio de diseño gráfico lo mismo que una agencia de publicidad?

Os detallaremos las principales diferencias y similitudes entre un estudio de diseño gráfico y una agencia de publicidad.

 

Un estudio de diseño gráfico se caracteriza por la comunicación visual de ideas, valores y objetivos que presente un cliente mediante procesos creativos con un fuerte poder tecnológico, generando un gran impacto y atracción, a través de un mensaje muy claro que llegue a un determinado grupo social o target.

 

Por otro lado, una agencia de publicidad se encarga de la creación de la estrategia de comunicación así como del mensaje que proyecta. Se realizan labores de análisis e investigación para detallar un target o público objetivo, utilizar los canales y medios de comunicación más efectivos para cada público y así, dar lugar a unos objetivos de marketing perfectamente clarificados y efectivos.

 

Si la publicidad es el mensaje, el diseño gráfico es la forma.

 

Es decir, la publicidad abarcaría la promoción global de un producto o servicio, mientras que el diseño gráfico sería la articulación, la relación entre la imagen de los productos y la de la organización.

¿Cuáles son las semejanzas entre una agencia de publicidad y un estudio de diseño gráfico?

  • Ambos tienen un gran poder creativo y, apuestan por el contenido visual.
  • Buscan la diferenciación en todos y cada uno de sus trabajos, logrando resultados únicos y destacados.
  • El enfoque de sus mensajes están guiados por la relación bidireccional entre comunicación y entretenimiento.
  • Relación directa entre el diseño gráfico y la publicidad ayuda al espectador a entender el mensaje del anuncio, folleto, catálogo… de forma que se cree un recuerdo publicitario en su memoria.
  • La necesidad de digitalización por parte de las empresas, lo cual requiere de una buena promoción y un óptimo diseño para diferenciarse del resto en un canal tan competitivo como es hoy día internet.

¿En qué se diferencia una agencia de publicidad de un estudio de diseño gráfico?

  • La mayor parte de los estudios de diseño realizan proyectos dirigidos a la imagen corporativa de una empresa que proyecta en el entorno, mientras que las agencias de publicidad se enfocan directamente al consumidor.
  • Los estudios de diseño gráfico se enfocan en la parte táctica, mientras que las agencias de publicidad se encuentran más ligadas al aspecto estratégico de un plan de negocio.
  • Los estudios de diseño gráfico suelen realizar trabajos más puntuales, como programación, diseño, imprenta… de productos de papelería, catálogos, packaging, online etc. Las agencias de publicidad se centran en campañas de comunicación complejas y estables en el tiempo con el manejo de distintos medios.
  • La mayoría de los estudios de diseño se especializan en la realización de «piezas gráficas», y las agencias de publicidad abarcan diferentes medios, canales, en definitiva, diferentes formas de negocio en el entorno comercial.
  • El diseño gráfico es una profesión cuya meta es satisfacer las necesidades de comunicación visual. La publicidad es un método de comunicación, usualmente masiva, con el objetivo de difundir un mensaje a través de una serie de medios para promover el consumo de determinados productos o servicios.

 

Por tanto, el diseño gráfico no es publicidad, y viceversa, pero ambos se complementan para una mayor satisfacción de las necesidades de los consumidores, puesto que coinciden hasta en las mayores diferencias.

En Heartize™ como agencia creativa que somos, trabajamos en la tangente entre el pensamiento estratégico y la creatividad, dando equilibrio a tu proyecto, cogiendo lo mejor de un estudio de diseño gráfico y una agencia de publicidad. De nada te servirá un estudio de diseño gráfico que haga cosas sin estrategia y de nada te servirá tampoco una agencia de publicidad que no sepa aplicar sus ideas creativamente. Generalmente las mejores agencias son las que no pierden de vista estos dos grandes temas y se ganarán rápidamente tu respeto con resultados que rapidamente monetizan.

Continuar leyendo...
El valor del diseño de calidad, ¿qué precio tiene?

Quien algo quiere algo le cuesta. Eso dice el refranero español, y por desgracia es también muy español lo de la picaresca e intentar hallar el camino más corto y vestir la mona de seda. Cuando se comenta lo que ha costado el diseño de un logotipo se cae en el desconocimiento (por ser una profesión extraña y joven) de que en la mayoría de casos no era sólo un logo, además de que se asume que ese importe va al bolsillo del diseñador y/o agencia. Sin embargo, cuando consumimos otro tipo de servicios asumimos que el importe que se paga no va íntegro al profesional. Hablar de cifras de proyectos resta valor al diseño, ya que es complicado cuantificar la partida exacta en la que el profesional y/o agencia ejecuta el encargo (lo que popular y erróneamente se entiende por diseñar), y posiblemente sean más las horas de análisis y reflexión o de reuniones con el cliente que las de lápiz u ordenador, además de la confianza que da un profesional, que va en el presupuesto.

El buen diseño, como todo conocimiento, no es gratuito. Lleva un tiempo, años, décadas, aprender a solucionar los problemas de comunicación de nuestros clientes.

El diseño low cost, es diseño precario, al igual que sabemos que al chapuzas de turno no se le encarga construir una casa y ni siquiera un proyecto de reforma integral.

El buen diseño cuesta, claro que sí. ¿Y cuánto cuesta? Pues depende. ¿Y de qué depende? De la relación entre el conocimiento adquirido, experiencia y el tiempo que le dedique el profesional. Cuando el diseñador y/o agencia sabe el tiempo que le lleva un determinado proyecto (dentro de la singularidad de cada nuevo encargo, por eso las tarifas son un mito) es más fácil poner valor a las horas totales del desarrollo de proyecto.

Partiendo de que el buen diseño gratis no existe, no es fácil para el diseñador y/o agencia cuantificar el coste de un nuevo proyecto, porque cada nuevo encargo es único y a medida de un cliente, y no hay que confundir tamaño del cliente con su volumen de necesidades (las necesidades es lo más difícil de valorar ya que el propio cliente las suele desconocer). A menudo se asume que el diseñador es un tipo pegado a un ordenador, pero su estructura mínima empresarial va mucho más allá, es la eterna desconocida, y la que termina por justificar unos costes mínimos mensuales que el diseñador y/o agencia ha de tener en cuenta para no ver cómo sus horas se vuelven improductivas y su cuenta bancaria mengua por mucho que intente rendir.

De ahí su coste tan difícil de valorar, a menudo injustamente criticado con esa imprudente sentencia de “pero si te costará un rato hacerlo”. Y es que el diseño no es sólo el momento final del trazo que soluciona un logo o terminar de colocar los elementos de un cartel, es el proceso que incluye todo su bagaje, la posterior fase de investigación e incluso las infinitas horas de reuniones y charla.

La diseñadora norteamericana Paula Scher lo resumió en una frase:

Me costó unos segundos dibujarlo, pero me llevó 34 años aprender a dibujarlo en unos segundos.

 

Gracias a nuestro amigos de Culturaplaza.

Continuar leyendo...